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domingo, 31 de mayo de 2009

Mejor Invítame Una Coca…

Esta frase se utiliza para muchas cosas. De hecho, una de las cosas que dice la gente que pide dinero es “¿me da pa’ una coca?” Hoy me salieron varios datos curiosos que te pueden servir:

Aguas con el refresco
La cosa es que el refresco es algo que los latino tomamos con singular alegría. Según una estadística, nos tomamos al menos dos vasos de bebidas azucaradas (los refrescos de cola siendo los más socorridos) al día. ¿Quieres bajar de peso y reducir tus probabilidades de tener diabetes 2? Deja de tomar refresco. Al menos los que sabes que te pegan (ve una alternativa para regrescos). Según un estudio del American Journal of Clinical Nutrition, subes dos kilos por año de puro refresco.

No te mates sin postre
Sí, cuando tienes diabetes tienes que limitar los postres. Un momento… eso no es exactamente correcto: tienes que contralar la glucosa. Es un asunto ya popular que “si tienes diabetes no comes postre”; sin embargo, esto solo significa que utilices algún método alterno. Afortunadamente hay muchos productos que no utilizan azúcar y que endulzan las cosas. Ya se que algunos saben a medicina, pero solo es cuestión de probar… Yo soy más natural; utilizo pasas, plátanos, manzanas y un montón de cosas para endulzar la comida, pero también es más trabajo. Prueba entre los muchos endulzantes que hay; seguramente encontrarás alguna joyita.

Si dejas el postre, lo más seguro es que te atragantes en cuanto puedas para poder aliviar tu ansia. Mejor comer un poco cada día que meterte todo en un rato. Recuerdo que un aumento en la glucosa de golpe es muy difícil de manejar, comparado con un poquito de vez en cuando.

A la vinagreta…
En un estudio que hicieron en la Universidad Estatal de Arizona, resultó que si te tomas 20 gramos de vinagre de manzana con agua antes de comerte algún snack de carbohidratos, puedes bajar la concentración de glucosa en un 25%. No se a que sepa porque no me animo, jeje, pero sí me gustan las cosas con vinagre, así que igual y estoy más sano de lo que pensaba.

Bueno, ahí tienes 3 datos que igual y te sirven. Tener diabetes simplemente significa que vas a tener que ejercer obligadamente el control que todos los demás solo tienen recomendado. Ni modo, así son las cosas, pero no es necesario matarse; puedes llevártela tranquila y aún así vivir bastante bien.

domingo, 12 de abril de 2009

El Refresco... Lo Más Dificil de Sustituir

Cuando tienes o estás a punto de caer en la diabetes tipo II, hay que bajarle a muchas cosas, pero creo que la más complicada de renunciar es el refresco. Aparte de que es por los refrescos que la gran mayoría nos vamos irremediablemente a esta condición, es uno de los vicios más difíciles de dejar.

Supongo que ya has visto la gran cantidad de cosas con lo que los puedes sustituir, pero la verdad es que no es lo mismo. Hace falta el saborcito y, tal vez, pensar que te hace daño y que por eso sabe tan bueno. Esto de la diabetes sí que es un problema cuando quieres tomarte algo rico.

Al paso de los años he probado mil sustitutos y he visto que hay uno que me da lo suficiente para no tener ganas de salir corriendo a la tienda a comprar refrescos y querer morirme con las botas puestas y el estómago lleno.

Así que te paso la receta para que te des un pequeño gusto cuando comas. El truco es tan simple que pasé años sin que se me ocurriera, pero bueno. También, cabe mencionar, se lo debo a una borrachera que tuve de más chavo, tomando una bebida llamada “Tom Collins”, que es limonada con agua mineral y ginebra.
  • La puedes endulzar con lo que sea. Eso incluye azúcar, si no te causa muchos problemas y estás cuidando bien tu ingesta o cualquier sustituto que sea adecuado para ti, dependiendo del tipo de diabetes y el cuidado que te hayan recomendado.
  • Lo puedes almacenar. Aunque esto aplica para muchas cosas, este en particular puedes guardarlo en botes de plástico con tapa (incluso de refrescos) y te duran con buen sabor hasta una semana.
  • ¡Tiene gas! Esta es posiblemente la mejor parte. El gas le da un sabor especial y el “toque” que le falta a las aguas de sabores. Además, el agua mineral te recupera varios minerales, así que es algo así como una bebida de deportista, solo que completamente natural y mucho más económica.
Para hacerlo solo necesitas:
  • 1 Jarra de 4 litros
  • 1 litro de agua
  • 1 colador (recomendado)
  • 1 botella de 2 litros de agua mineral
  • 8 a 10 limones
  • Dos cucharadas grandes (de las soperas) de azúcar o el equivalente en sustituto
  • Recipientes con tapa (botes de refresco vacíos)
El procedimiento es bastante simple.
  1. Exprime los limones en la jarra. Aquí siempre utilizo el colador para evitar que las briznas de los limones anden nadando en el refresco, pero es cuestión de cada quién.
  2. Disuelve el jugo de los limones y el azúcar en el litro de agua. Esto es para evitar revolver con el agua mineral, ya que con la batida se le va todo el gas al refresquito.
  3. Agrega el agua mineral. Una vez que esté integrada por completo dale un par de vueltas con la cuchara para que todo se revuelva bien.
  4. Sírvela con hielos o almacénala en un recipiente con tapa.
Ese refresquito lo puedes hacer apto para diabéticos dependiendo de con que lo endulces; fuera de eso, todo lo demás no te hace nada. También puedes bajarle la concentración de limones para que no sepa tan fuerte, pero es cuestión de gustos.

Experimenta y llega a tu punto ideal.